Chiwi in the snow



Sé que la red andará más que saturada de fotos de paisajes blancos, pero le debo a un amigo una publicación de un paseo que dimos ayer.




Más contento que unas pascuas el señor Chiwi, pisando la nieve y metiendose en charcos de agua helada.

En días como estos me reconcome el no tener una cámara en condiciones para sacar más fotos.

A Chloris

Marie-Nicole Lemieux canta "A Chloris" by Reynaldo Hahn

Si es verdad, Chloris, que me amas,
y he oído, que bien me quieres,
no creo que ni los propios reyes
posean una felicidad semejante a la mía.

¡Que la muerte sería inoportuna
si viniera a cambiar mi fortuna
por la felicidad de los cielos!
Todo cuanto dicen de la ambrosía
no impresiona a mi fantasía
ante la recompensa de tu mirada.



Poco queda añadir a algo así.

Solo que la casualidad ha querido que haya soñado, o bien tenido una fantasía dirigida, justo un rato antes de encontrarme con este video, en la que podría haberle susurrado a alguien este mismo poema, si lo hubiera conocido.

VIA: Perfil de Hector Solsona en Facebook

La luna llena azul parcialmente eclipsada que despidío el año


Una dificil casualidad, que tardara un par de siglos en repetirse, según dicen por ahí ;) y que era una segunda luna llena del mes (luna azul) en fin de año y encima, estuvo parcialmente eclipsada por La Tierra durante un rato.



Solo queda esperar que si es algún tipo de presagio, sea alguno bueno. Yo, puestos a pedir al nuevo año, se lo pedí a la luna llena de esa noche.

VIA :La luna azul (que no lo era en realidad) eclipsada (pero poco) de fin de año en Microsiervos

VIA: Eclipse de Luna Azul en observatorio.info

Code



Este anuncio también ha sido uno de mis favoritos desde hace mucho. No por razones tan asépticas y armoniosas como el de Hechizo Hechizo. Ha habido variantes, del mismo anuncio, puesto que lo han usado durante unas cuantas temporadas. Incluso este año, para el mismo perfume han rodado de nuevo el anuncio con nuevos modelos. Aunque buscan el mismo estilo y resaltar el mismo gesto, evocar la misma situación.



Este es el original y el que me llamó la atención desde el primer momento y solo porque la modelo protagonista me encanta. Es, hablando de lo visible, de aspecto, de imagén, el tipo de mujeres que me gustan. Sobre todo por la forma de mirar.

Y no hay nada más seductor para un servidor. La predisposición es esencial, pero tanto para despertar una chispa, como para hacer que se inflame... una mirada es fatal.

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?



Escribiendo el título para la entrada me he dado cuenta que realmente tendría que haberla escrito hace mucho... claro, y haber leído también el libro antes.

Es la novela en la que está basada la película de Blade Runner. Es uno mis films de Sci-Fi preferidos, y aunque la correlación entre la novela y el cine va más allá de la idea de un cazador de androides, esto no le quita lustre a ninguna de las dos versiones.



De la película ya hablaré en algún revisionado. Pero la novela fue una sorpresa agradable, que después de un comienzo lento, me impresionó por unas cuantas sacudidas morales y criticas sociales. Sobre todo teniendo en cuenta la época y el contexto del autor. Justo coincidiendo con los albores del movimiento hippie en la costa oeste americana, P.K. Dick le propina un meneo considerable, veladamente, a los valores de la clase media.

Siempre, por su puesto, a mi humilde forma de ver desde la distancia. Pero no creo que haya que ser sociólogo atisbar direcciones en sus metáforas. El mercedurismo es una forma de alcanzar la unidad, de sentirse parte de algo, de estar en comunidad con el prójimo, que se descubre como una especie de mecanismo de control y apaciguado de masas, que bien podría estar parodiando cualquier tipo de religión mesíanica.

La forma de control del ánimo mediante un aparato irradiador de ondas electromagnéticas, aunque mediante una máquina, podría ser una referencia al comienzo dela popularización de drogas para el control de enfermedades leves y estados de depresión como el diazepan, llevandolo hasta el límite de la ridiculización.

Todo el contexto de la extinción de animales, y su rol como marcador de estatus social, por su escasez, es una crítica a la forma en que tenemos de pretender, ostentar y buscar reconocimiento social a través de posiciones materiales, y como se autogeneran normas sociales para preservar este ostentación y a su vez se desarrollan formas para falsear estas normas, es decir, para aparentar.

Todo esto dentro de un mundo post apocalíptico, un temor mucho más presente y ostensible en la época del autor (aunque quizás igual de probable que en la actualidad), que genera un mundo que degenera en vida orgánica, tanto húmana como animal, en el que el planeta es una ruina y un lugar al que aferrarse, bien por fuerza y limitaciones impuestas, o por otro tipo de condiciones personales, a costa siempre de salud, esperanza de vida y de no poder perpetuarse mediante la reproducción.

Pero para mí, el tema que en realidad estira de todo el hilo argumental, es el presentar la empatía como el marcador húmano, como la diferenciación entre otros tipos de vida y el hombre tal y como lo conocemos. Recientemente hemos visto videos de chimpances entristeciendose empáticamente ante una hembra que había fallecido y supongo que habrá (en el presente o en el fúturo) que lo extiendan al resto de primates más desarrollados, o incluso de alguna otra especie con una inteligencia suficientemente desarrollada, como pudiera ser alguna clase de cetáceo.

En el argumento presenta al cazador de androides, y al camino de como empatiza con sus propias presas, para luego ignorar este sentimiento. Dejando mucho para interpretar, mucho acerca de la humanidad de cada personaje, de si la humanidad está en preocuparse, en querer preocuparse o en una conciencia etérea de la existencia y el respeto de otros seres.

Es una novela ligera, en cuanto a argumento, en cuanto a duración, pero si se lee desde un punto de vista más metafísico, plantea algunas dudas, algunas críticas... algunas perspectivas desde las que nos podemos ver a nosotros mismos, y una vez alienados, sentir lo ridículo y arbitrario de algunos comportamientos.

Hechizo



Vuelvo a un anuncio de TV en estas fechas en las que casi todos acabamos hastiados por el bombardeo de publicidad a todos los niveles. Y gran medida en cuanto a perfumes se refiere.



Este en particular es probablemente el que me más me ha gustado de todos los que recuerdo, y eso con los presupuestos que manejan las empresas creativas para ciertas marcas, es mucho decir.

En mi humilide opinión, de lego en la materia, cumple con lo básico, da una imagen de marca y de producto muy elegante y que deja huella, y por otro lado apela a sentimientos y deseos en el receptor. Que no por básico es sencillo de conseguir.

Es un anuncio sencillo de concepto, cuidad estética y escénicamente, y que busca mucho imágenes mentales con retorno a los propios recuerdos del espectador, cuando busca las miradas de los modelos, los contornos y volúmenes de las siluetas, los planos generales de escaleras, propios de escenas cinematográficas. La música, como no tratándose de invocar sensaciones, le da volumen al conjunto.

Luego a nivel particular, muy personal mío, la escena, el argumento, como ese roce de manos que no llega ni al contacto y ese cruce de intenciones de mirada, coartado... representa el nombre del perfume, un hechizo.